Cuando una herencia tiene elementos en distintos países, una de las dudas más habituales es:
¿Dónde tengo que pagar los impuestos de la herencia?
La normativa española sí da respuestas, pero no siempre son intuitivas. Muchos problemas vienen precisamente de aplicar criterios incorrectos sin revisar lo que realmente dice la ley.
Lo primero es saber dónde reside el heredero. Según la legislación española, el punto de partida es la residencia fiscal del heredero, no solo la del fallecido ni la ubicación de los bienes.
Esto marca una diferencia fundamental. Si el heredero es residente fiscal en España, la ley española grava la herencia recibida con independencia de dónde estén los bienes. Si el heredero es no residente en España, la tributación se limita a los bienes y derechos situados en territorio español.
Este matiz, que parece sencillo, es uno de los más ignorados en la práctica.
¿Qué ocurre cuando hay bienes en España?
Si en la herencia existen bienes situados en España —por ejemplo, un inmueble—, la ley española permite exigir impuestos, aunque el heredero viva en el extranjero. Ahora bien, esto no significa que siempre se tribute igual ni que se aplique automáticamente la misma normativa que a un residente.
En herencias internacionales, aplicar criterios de residentes a no residentes es un error bastante frecuente. El Impuesto sobre Sucesiones no se paga “donde uno quiere”.
Otro error habitual es pensar que se puede elegir el país donde tributar. La ley española establece cuándo tiene derecho a gravar la herencia y cuándo no. Ese derecho depende de factores muy concretos:
- la residencia fiscal
- la localización de los bienes
- y el vínculo con España
Cuando estos elementos no se analizan correctamente, el resultado suele ser una tributación excesiva, incorrecta e incluso doble.
El problema real: liquidaciones que no encajan con la ley
En la práctica, muchas liquidaciones se giran:
- sin analizar bien la residencia del heredero
- sin distinguir entre obligación personal y real
- sin tener en cuenta qué parte de la herencia puede gravar España
Y lo más habitual es que el heredero pague sin cuestionar, por miedo o por desconocimiento.
¿Se puede reclamar si no se ha aplicado bien la ley española?
Sí, en muchos casos se puede reclamar una liquidación mal hecha. Cuando la liquidación no se ajusta a lo que establece la normativa española, puede analizarse la viabilidad de:
- una rectificación
- una reclamación frente a la Administración
Eso sí, los plazos existen y son estrictos. Si se dejan pasar, aunque la liquidación sea incorrecta, ya no se puede corregir.
Cada herencia internacional exige un análisis concreto
La ley española no funciona con soluciones automáticas en herencias internacionales. Dos casos aparentemente iguales pueden tener consecuencias fiscales muy distintas. Por eso, basarse en experiencias ajenas o en información genérica suele ser una mala idea.
Si estás gestionando una herencia internacional y no tienes claro si los impuestos se están exigiendo conforme a la ley española, conviene revisar el caso antes de asumir que todo es correcto.
Si quieres que revisemos tu caso específico, contáctanos a través del formulario de contacto, y te llamaremos.


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