¿Qué es el 3% en una compraventa?
En las operaciones de compraventa de inmuebles en España en las que el vendedor no es residente fiscal, existe una obligación que suele generar bastante confusión: la retención del 3% del precio de venta.
Dicho de forma clara, el comprador debe retener ese 3% y abonarlo a la Agencia Tributaria. No es opcional, ni depende de acuerdo entre las partes. Es una obligación legal.
¿Cuál es el motivo de esta retención?
No estamos ante un impuesto nuevo o independiente.
Ese 3% funciona como un pago a cuenta del impuesto que grava la ganancia patrimonial obtenida en la venta del inmueble.
En el caso de residentes, esta ganancia se declara en el IRPF. Pero cuando el vendedor es no residente, la Administración parte de una realidad bastante simple: el vendedor puede vender, cobrar y marcharse del país.
Para evitar que esa ganancia quede sin tributar en España, se establece este mecanismo de garantía.
¿Quién tiene que ingresarlo?
Aunque el afectado es el vendedor, la obligación recae sobre el comprador.
El comprador debe retener el importe e ingresarlo en Hacienda dentro del plazo correspondiente.
Esto es importante, porque si no se hace correctamente, la responsabilidad puede recaer sobre el propio comprador.
¿Se pierde ese 3%?
No necesariamente.
Aquí es donde conviene matizar bien, porque muchas veces se da por hecho que ese dinero se pierde.
El vendedor no residente puede solicitar la devolución total o parcial de ese importe.
Todo dependerá de si ha existido o no ganancia patrimonial, o de si el impuesto final es inferior a lo retenido.
¿Cuándo se puede recuperar?
La clave está en el cálculo de la ganancia.
Si no ha habido beneficio en la operación, o este ha sido reducido, es perfectamente posible recuperar el 3%, total o parcialmente.
En la práctica, nos encontramos con bastantes casos en los que, tras hacer bien los números, el contribuyente tenía derecho a devolución y no lo sabía.
Nota práctica
Antes de vender, conviene revisar bien la situación fiscal.
Un cálculo previo, con la documentación en orden, puede evitar sustos o, directamente, permitir recuperar una cantidad relevante.


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